viernes, 7 de agosto de 2009






















Después de dos mil años de práctica, mis amigos faquires son capaces de dormir sobre una cama de clavitos pequeños que les deja puntos rojos doloridos en la espalda. Duermen, pero no descansan bien. Pueden estar días y días sin comer y son capaces de parar los latidos de su corazón y variar la temperatura de su mano 10 grados con diferencia del resto de su cuerpo, así es que pueden tocar cosas ardientes sin quemarse, razón por la que estoy empezando a practicar.

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