sábado, 8 de agosto de 2009

Domadores, magos o hipnotizadores, a veces parecen lo mismo. pueden conseguir que la voluntad del animal más fiero se doblegue a la suya, a veces con gritos, a veces con crujidos de látigo, y otras, con miradas o guiños o, las que más me gustan, con suaves palabras y caricias… entonces me acerco, animalito soy, ronroneando, dispuesto a dar un triple salto mortal.



Sólo por ti.

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