jueves, 17 de junio de 2010


Un marinero celoso se lo llevó una tarde mientras jugábamos en la orilla.
Se lo comió el muy monstruo, a la gallega, como más gusta, por lo visto
Pero el fantasma del pulpo se pasea cada noche sobre su espalda desnuda y no le deja dormir bien

2 comentarios:

Sociedad de Diletantes, S.L. y Casilda García Archilla dijo...

¡Qué bonito, Bulgarcita!

bulgarcita pingos dijo...

para bonito el cartelón ese tan buenísimo que veo por todos lados del delicado trapillo ese de la expo tuya...
gracias, querida