martes, 17 de agosto de 2010

por mi que llueva siempre


aquella mañana nos despertamos lloviendo el día y llorando yo (por dentro, que no se note), porque a estas alturas ya sé que todo tiene un final.
ven aquí, dijo él, verás que paraguas tengo... y mi pena se disolvió en un charco

tela cosida sobre acrílicos, sobre tabla. esta pareja vive en Aranda........gracias.

1 comentario:

nubeh dijo...

no tengo perdón, aun no te he llamado, tengo un jaleo impresionante este verano. Pero sigo encantada con tus creacciones. Espero que en cuanto empiece la peque el cole tenga un ratito libre.

Un saludo