lunes, 17 de enero de 2011

apareciste una noche con un fantasma detrás y el corazón hecho añicos, a modo de regalo navideño.
"si te enamoras de mi me iré a Rusia", dijiste
y yo, que he aprendido mucho de la vida, me dispuse a salir corriendo a toda velocidad (montada en mi tortuga gigante, preguntándome cuánto tiempo se tardaría en llegar a Rusia y si saldrían hipopótamos en sus charcos de lágrimas)
continuará

2 comentarios:

no me digas más dijo...

Que bonito escribes, mi niña...
Espero que disfrutes el viaje en tortuga, es lo mejor para aprovechar el tiempo... o ejarlo pasar.
Un Beso. P.

bulgarcita pingos dijo...

a veces me mareo de la velocidad, no te creas,jajaj, como tú.
beso cariño